domingo, 20 de septiembre de 2009

Vivan los novios

Vuelve a ser muy tarde, las 0.35 de la madrugada para ser exactos. Ya he vuelto de la boda...Y qué decir, que me lo he pasado bastante mejor de lo que me esperaba y que me quedo con un recuerdo muy bonito. Me he emocionado un poco, ejem, al ver entrar a la novia en la iglesia. Sí, ella es mi prima hermana, mi prima favorita de toda la vida, con la que me llevo ocho años y la cual me cuidaba cuando yo era pequeña. Ella era a la que me lanzaba cuando llegaban mis primos, porque la adoraba, y aún sigue siendo la misma con su pelo casi rubio y sus preciosos ojos azules. Sigue siendo mi prima predilecta, mi prima Irene. Y hoy cuando la he visto allí en lo alto de esas escaleras de la Iglesia tan guapísima como estaba, entrando del brazo de su padre mientras le temblaba el labio de los nervios, una sucesión de imágenes en mi cabeza han hecho que casi rompa a llorar de emoción. Porque ha sido toda una vida con ella, todos los veranos de mi vida, las navidades, los dias de reyes...y claro que no voy a perder nada de eso, pero ahora será diferente. Y hoy al verla así, sintiendo como se separaba un poco de nosotros para estar un poco más con él, he sentido como si se despegara de la vida que he conocido hasta ahora. Sensación de la que no había sido consciente hasta el preciso momento que la he visto avanzar hacia el altar vestida de novia.
Ha sido mas bonito y más emocionante de lo que me esperaba. Porque no me esperaba sentirme así. Aún no me creo que ya se haya pasado, cuando recuerdo perfectamente el día que me entere de que se casaba, en octubre del año pasado. Pero bueno, ya se ha pasado, se ha casado, todo ha salido bien, no ha llovido, y todos ibamos muy guapos.

Estoy molida, me duelen mucho los pies por culpa de los tacones a los que me he subido a las 12 de la mañana y los cuales acabo de quitarme...Así que como conclusión diré que me lo he pasado muy bien, que todo ha salido muy bien, que yo me he portado muy bien y que estoy extrañamente feliz. Será mi poder empatico y el buen rollo de la pista de baile. Buenas noches :D





371'8

sábado, 19 de septiembre de 2009

La lluvia cae...

Lleva casi una semana lloviendo. Parece como si el cielo hubiese estado igual de tenso que yo, y que una vez superada esa ansiedad, se ha liberado y a dejado caer todo lo que guardaba. Aquí en la tierra del olivo la nube de tormenta parece haberse instalado y cebado con cada centímetro cuadrado de asfalto, tierra o piel. Porque sí, ya puede haber 3 tormentas en verano que a mi las tres me van a pillar en la calle. Eso de empaparme de agua de lluvia cuando el cielo empieza a tronar es como un ritual, llegando hasta el punto de olvidar la utilidad de el paraguas más allá de pesar en la mochila los dias de sol.
Ahora mismo estoy aquí sentada en mi cuarto, (Sí, por fin abandone el exilio de mi campo y vuelvo a mi cubículo personal) y a las 0.43 de la madrugada, escucho como la lluvia golpea mi persiana y pienso reiteradamente en que mañana no llueva, porque voy de boda. Y sí, con la boda, la mudanza de mi campo a mi casa, y los exámenes, habrán finalizado las cosas que mas pereza/angustia/desasosiego me producían del mes de septiembre.

Se que llevo muchos días sin pasarme por aquí, pero he estado más bien ocupada. Pero como me prometí a mi misma no abandonar esto, aquí me tenéis de nuevo, con mi dolorcillo de espalda, mis ojitos cansados y mis ganitas de meterme en la cama. No me apetece en absoluto ir de boda, no os lo voy a negar. ¿Que luego seguramente me lo pase bien? Pues sí, seguramente. Pero hoy por hoy no me apetece ponerme un vestido unos tacones y el pelo de peluqueria. Lo que me apetece es ponerme mis vaqueros por debajo del culo, mi chaqueta con rollo, mis zapatillas y mi gorro, y salir con ella a notar el frio en la nariz...Me gusta el frío porque me recuerda a ella, por todos los días de frío que pasamos en la calle....a mi no me gustaba el frío hasta que la conocí.


Son las 1.01 y sigue lloviendo...Esperemos que mañana salga el sol.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Mi niña.......

Me gustaría aprovechar este pequeño espacio para decirle a ella que lo siento. Que siento que todo me afecte de esta manera y que se vea reflejado en ella, o en lo que tenemos. Que siento las noches en las que se va triste a dormir, y que en vez de no querer dejar de hablar conmigo prefiera colgar.Que siento la forma en la que me quedo en mi mundo y no hablo, simplemente porque no hay nada en mi cabeza que quiera ser expresado. Que siento que esta no sea la primera vez que le pido perdón y que me da mucho miedo que ella tenga que perdonarme durante toda la vida. Que siento no saber disimular con ella lo triste, dolida, o enfadada que estoy, y que eso haga que ella se ponga mal...

Lo siento tanto mi vida........perdóname.

Te quiero,muxisimo.

371'8

lunes, 14 de septiembre de 2009

Sietecatorces

Recuerdo exactamente como he pasado los ultimos siete catorces. Sí....paradójico para alguien que nunca creyó en San Valentín. Pero para mí el 14 de Febrero no será nunca más San Valentin. Para mí será el día desde el que empecé a sumar meses con ella. Porque decir que es la fecha en la que empecé con ella no sería del todo correcto.
Con ella empecé en el preciso momento en el que la conocí. En el instante en el que la ví apoyada en aquella columna del edificio de la universidad, cuando la miré a los ojos por primera vez, cuando la escuché reirse en aquel coche, cuando me dejo aquel primer comentario en el fotolog, o en el tuenti, cuando me cogio la mano por primera vez, cuando me abrazó por primera vez, cuando me dormí abrazada a su palestino porque olía a ella, cuando la buscaba para sentarme a su lado en todas partes,cuando empecé a necesitar su colonia cada mañana, cuando le dí el primer beso en el cuello, cuando lloré por ella por primera vez, y por segunda, y por tercera vez, cuando tuve celos por primera vez, cuando sentí que me hacía mucha más ilusión regalarle algo a ella que el hecho de que me lo regalaran a mi....
No estoy con ella desde el primer beso, estoy con ella desde que supe que no podría vivir sin ella. Y eso creedme que ocurrió antes de saber como se llamaba, porque yo ya la quería antes de conocerla. Porque ella representa todo lo que amo, y con ella, lo encontré.

371'8.Siempre

sábado, 12 de septiembre de 2009

P.e.r.d.i.e.n.d.o

Pierdo peso, pierdo pelo, pierdo las chanclas, pierdo las horquillas, pierdo el tiempo, pierdo lagrimas, pierdo el control, pierdo las ganas de perderme, pierdo la paciencia, pierdo la noción del tiempo, pierdo el cargador del movil, pierdo un calcentín al sacar la ropa de la lavadora, pierdo motivación, pierdo oportunidades, pierdo hasta el sentido del blog...pero hoy estoy un poco perdida...

viernes, 11 de septiembre de 2009

Miedos reinventados

Ayer cuando salí de mi examen, me pasó una cosa curiosa. Iba yo tranquilamente andando campus arriba desde el B4 hasta la biblioteca tras finalizar mi pequeño intento de pasar de ciclo, cuando levanté la vista de mi movil, el cual estaba toqueteando con el fin de iniciar el reproductor de musica, y vi que de frente venian andando cuatro mujeres, ni niñas, ni chicas, no: mujeres ya adultas y con pinta de ser madres de familia. Las cuatro iban hablando y tres de ellas consolando a una cuarta, que por cierto, capté que se llamaba Rosa (sí, como podeis comprobar mi vena cotilla superó a mis ganas de encender la música de mi movil). La pobre Rosa tenía todo el aspecto de salir o de defender una tesis, de exponer alguna movida importante, de hacer un examen, o de un casting de fama.
La última opción la deseché, puesto que ninguna de las cuatro llevaba ni mallas estrafalarias ni el pelo enfarlopado ni colores que matan juntos ni una pierna del pantalón más larga que la otra. Así que afinando un poco más la antena en el corto tramo que nuestros pasos se cruzaron llegué a captar la frase: "Rosa, ¡que te ha salido muy bien!¡de verdad!, te has puesto un poco nerviosa cuando se ha atascado la diapositiva pero has estado muy bien". Mientras la probre Rosa dejaba salir los nervios que lógicamente se veía que había acumulado y sus ojos se empañaron en un intento de reducir la ansiedad que había estado sufriendo previsiblemene durante la hora anterior. Sus amigas la abrazaron, y Rosa se dejó abrazar.
¿Que porqué cuento esto?, pues porque cuando mis pies dejaron atrás esa escena, y mientras yo volvía a mi cometido de poner la música de mi móvil, pensé en que da igual la edad que tengas, o a lo que te enfrentes. El miedo, la inseguridad y los nervios siempre van a estar ahí.
Recuerdo que cuando era pequeña tenía miedo a otras cosas diferentes de las que me dan miedo ahora. Y con miedo no me refiero al hombre del saco, al ser de debajo de la cama o al asesino de detrás de la cortina de la ducha. Me refiero a situaciones en las que pensaba y me gereneraban esa sensacion de malestar, entre nervios y miedo que parece como si te dieran patadas en el estómago.
Me hace gracia recordar por ejemplo, que cuando era pequeña me daba pánico pensar en el día de mi boda, simplemente porque me moría de vergüenza al pensar que tendría que darle un beso a mi novio delante de toda esa gente. Ahora ese miedo se ha transformado en "wou, me casaré con una mujer", sí, curiosa transformación. Miedos como salir de noche, que recuerdo como yo le decía a mi madre que yo no iba a salir nunca, que me quedaría siempre en casa con ella. (Me parto recordando ese momento). Miedos tontos que tenía como coger sola el autobús, llegar sola a clase el primer día (Oh dios mio casi vomito el primer día de universidad), ir sola a estudiar a la biblioteca, o bajar sola a hacer un examen. Cosas que hace dos años me creaban un estado de ansiedad importante, y que ahora soy capaz de hacer sin el más mínimo ápice de nerviosismo.
Los nervios, el miedo que se tiene ante un examen como yo lo tuve ayer, y he de reconocer que hacía mucho tiempo que no me ponía nerviosa en un examen, ni me entraba ese pánico académico ante un posible fracaso inminente. Y después salí y ví a la pobre Rosa llorando y pensé que aunque vayamos superando miedos e inseguridades, estas siempre estarán ahí, transformandose o reinventandose.

De pequeña pensaba que conforme fuera creciendo iría perdiendo el miedo a las cosas. Y ha sido así. Ya no me da miedo la oscuridad, puedo coger un autobús sola, bajar a clase sola o hacer un examen sin tener que cruzar una palabra con nadie en toda la mañana. Muchas cosas que antes pensaba que se acabaría el mundo si tenía que hacerlas y que me agobiaban y que ya no son más que simples movimientos rutinarios. Y al ver a Rosa, ya crecida, adulta y madura, me di cuenta de que no por hacernos mayores dejamos de tener miedo, es simplemente que nuestros miedos se convierten en otros, y que tal vez un día seamos nosotros los profesores o los padres y tendremos miedos diferentes. Y romperemos a llorar cuando se nos encoja el estómago aunque las lágrimas caigan ente las arrugas de nuestra cara.

Ayer por la noche, por ejemplo, me di cuenta de que hay algo que me da muchisimo miedo, algo que nunca pensé que me generaría esa sensación en el estómago. También puede ser porque nunca antes había estado enamorada, y por tanto, nunca antes me había planteado la posibilidad de perder a alguien de esa manera. He de admitir que solo pensarlo me produce una angustia desde la boca del estómago importante, tan solo imaginando que un día lo que tenemos no esté, que se acabe. Que no tengamos nuestra rutina de sms, de msn, de mcdonals, de gusanitos, de escapadas. Pensar que me iria a la cama y lo último que hiciera no fuera leer un sms suyo o ver una llamada perdida con su nombre, me hace pensar que no hay miedo más grande en mi vida ahora mismo que perderla.
Puede parecer muy exagerado y tal vez todo el mundo diga lo mismo de sus respectivas parejas...Pero yo casi podría decir con seguridad que si se acabara, no lo superaría. Simplemente porque es tan fuerte todo lo que me une a ella, que aprender a vivir sin eso, no sería vivir.

Pero ¿Que sería de la vida si no tuvieramos miedo a nada?


371'8

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Mitades completas

Actualización temprana e inusual en mi, pero dudo de poder hacerlo esta noche y no me apetece dejar un hueco en blanco aquí.

Hoy me he dado cuenta de algo que ya llevaba sospechando mucho tiempo. Y creo que hoy he sido plenamente consciente de ello, cuando se me han empañado los ojos a verla desanimada. Yo siempre he ido de independiente por la vida, nunca me impliqué demasiado en ningún tipo de relación por miedo y mis amigas pueden corroborar que siempre fui más bien despegada y volatil en lo que a los lazos de amistad de refiere.
Pero hoy he notado como si me pegaran un puñetazo en el estómago cuando tan solo he intuido que ella estaba triste. Y me he dado cuenta que ya nunca más podré ser totalmente feliz si ella no lo es. Tal vez parezca exagerado, pero yo he deseado su felicidad desde mucho antes de estar juntas. Cuando simplemente eramos amigas,(aunque siempre fuimos más que eso) a mi me quitaba el sueño que ella sufriera, que ella lo pasara mal o simplemente que tuviera un dia mas bajo de lo normal. Y se lo repetí una y mil veces, que yo lo que queria es que ella fuera feliz, no me importaba ni como ni con quien (vale, aquí tal vez mentía un poco), pero en definitiva, que fuera feliz.

Hoy me he dado cuenta de todo esto porque aunque yo podría estar contenta, no lo estoy. Sí, vale, muy guay todo pero no estoy contenta. Es más creo que estaría menos triste si la situación hubiera sido al revés...Y por no tener no tengo ni ganas de estudiarme mi examen de mañana. Aunque se que tengo que hacerlo y por tanto lo haré, aunque me apetezca bajo cero. Como tampoco me siento motivada para celebrar el cumpleaños de mi abuela, que será el primero que pase sin mi abuelo, y la verdad, mi capacidad empática empieza a resultarme un poco molesta...

Creo que el concepto de media naranja está mal expresado. Si ella tan solo fuera una mitad, la otra mitad (Es decir, yo) viviría su vida independientemente, con alegrías propias y sentimientos individuales. Pero es que ella no es mi mitad. Ella forma parte de cada centímetro de mi piel, repartida por todos los órganos de mi cuerpo: en mi cerebro, en mi corazón, en mis pulmones...Y yo ya no se sentir si ella no siente, y lo que ella siente, se refleja en mi. Y me mata sentir su reflejo de capa caída...Ella no es mi media naranja, ella es toda la naranja y yo soy un frutero, lo admito.


¿Algo bueno de hoy?, conversación reveladora a la hora de comer que ha arrancado de mi tía las palabras: bueno, y si trae una yerna,¿que?. A cuadros que me ha dejado, pero he de admitir que me a sorprendido y me ha aliviado. Luego cuando diga que sí que es yerna lo que traigo, veremos que pasa.

¿Lo mejor de hoy?....pues lo mejor de cada día. Ella sigue conmigo.




Hasta mañana..:)